Cuando el hosting deja de ser "barato"
El costo real de un hosting no está en el plan de entrada. Aparece cuando el proyecto crece: builds más frecuentes, más tráfico, funciones serverless, e incluso el costo de los dominios y los logs.
Qué deberías comparar
- Límites del plan gratis: útiles para demos, no para clientes.
- Costo por tráfico y minutos de build: el precio base puede engañar.
- Regiones y latencia: importante si tu audiencia está en América Latina.
- Experiencia de despliegue: previsualizaciones, ramas, rollback y observabilidad.
- Bloqueo de ecosistema: migrar tarde casi siempre sale caro.
Lectura rápida de las opciones
- Vercel: gran experiencia para frontend, pero puede subir rápido cuando el proyecto deja de ser pequeño.
- Cloudflare Pages: muy fuerte en precio y distribución global; excelente para sitios estáticos y apps ligeras.
- Netlify: equilibrado para equipos que valoran flujo de trabajo y simplicidad.
Regla práctica
Si estás lanzando un producto temprano, elige la plataforma que te deje iterar sin sorpresas de facturación. El costo más bajo hoy no siempre es el menor costo total.
La buena noticia es que el hosting casi nunca debería frenar una idea. La mala noticia es que un plan mal elegido sí puede comerse el margen muy rápido.